Casi 40 años después de su primera nominación, Jeff Bridges finalmente conquistó a los votantes de la Academia que el domingo le entregaron su primer Oscar luego de una temporada donde su interpretación de un decadente cantante country fue elogiado por unanimidad.

El protagonista del drama “Crazy Heart” es a sus 60 años uno de los actores más sólidos de Hollywood, que además proviene de una dinastía de comediantes que incluye a sus padres Dorothy y Lloyd así como su hermano Beau.
Para “Crazy Heart”, Bridges una vez más demostró sus destrezas como músico al meterse en la piel del alcohólico Bad Blake, un hombre que pelea con sus propios demonios mientras lucha por volver a capturar sus días de gloria.
Bridges, quien desempeñó un papel memorable como pianista en “The Fabulous Baker Boys” en 1989, al principio había desestimado el guión de “Crazy Heart” al descubrir que no había mucha música relacionada con el proyecto.
Pero llegó el músico T-Bone Burnett al proceso de producción y eso detonó el interés del actor por participar en la película, donde muchos de los temas de Burnett que interpreta Bridges fueron escritos teniendo al comediante en mente.
Burnett también ayudó a Bridges a enseñarle qué tipo de música Bad hubiese escuchado durante sus años de formación.
“Hizo algo realmente maravilloso”, dijo en una entrevista reciente Bridges. “Me dio una idea de la música que Bad hubiese escuchado cuando crecía en Fort Worth, Texas, donde T-Bone se crió”.
“Pudo haber sido Bob Dylan, Leonard Cohen, no sólo limitado al country. Y Dylan fue un modelo para mí: yo vi algunas de sus presentaciones”, agregó Bridges.
El triunfo de Bridges en los Oscar coronó una larga carrera en la industria del entretenimiento, que cautivó por primera vez a la Academia en 1971 con su encarnación de Peter Bogdanovich en “The Last Picture Show”.
fuente AFP


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