Hurt Locker

Demos por hecho que ir a una guerra debe ser una experiencia traumática en la que estás enfrentado a la muerte minuto a minuto. Eso sería terrible y tendríamos que tener unos huevos de dinosaurio para soportarlo…pero podría ser más heavy: ser del escuadrón Bravo, especialista en desarmar bombas.
Kathryn Bigelow, directora también de la grandiosamente noventosa película “Point Break”, nos muestra en “Vivir al límite” este mundo de peligro y locura con grandes recursos que combinan elementos del documental, la película de acción y un poco de suspenso. La historia comienza cuando un nuevo sargento. William James, llega a suplantar a uno que murió en cumplimiento del deber allí en Irak. A partir de sus arranques y locuras como adicto a la adrenalina, comenzará a crear un clima de incertidumbre en cada acción que realice, incluso poniendo en peligro a sus subordinados.
Estamos ante una nueva forma de mostrar una película bélica, lejos de toda epicidad y más cerca a la sensación de que lo más heroico es volver a casa en una sola pieza y no en una bolsa.

8/10

Dato curioso:“Vivir al límite” se basa en la experiencia personal del escritor y periodista -también guionista del film- Mark Boal, quien formó parte durante un tiempo de un equipo encargado de desactivar explosivos en Irak.